Perfiles Martha Lucia

Me llamo Martha Lucia Arboleda Y vivo en el corregimiento de san Cristóbal.

Nací un 2 de diciembre hace ya más de 52 años.

Vengo de una familia campesina.

De niña era feliz, jugando trompo, canicas, y arreando las vacas al potrero.

Todo esta felicidad la opacaba, el machismo de mi padre y la sumisión de mi santa madre. Y si ademas a todo ello le sumamos la pobreza que genero el desplazamiento, que nos  obligó a sufrir una  separación forzada, desperdigados los hijos, esperando que algún familiar se hiciera cargo de alguno  de nosotros.

Desde siempre ha habido una rebeldía en mi, hecho que ponía a dudar a aquellas personas, si debían recibirme o no.

Mi abuela me recibió en su casa a regañadientes.

Mi madre lavando y planchando ropa ajena, logro reunir el dinero para volver a unirnos.

Apenas termine la primaria. (A los doce años) empecé a ayudar con la crianza de nueve sobrinos.

me case cuando cumplí diecisiete años, con un hombre un poco mayor que yo. De esta relación nacieron tres seres humanos maravillosos.

Mi matrimonio sembró en mi desilusión y dolor. El, era demasiado celoso, y esto hacia que vulnerara mis derechos, impidiendo mi desarrollo en mi vida social,familiar y laboral.

Un día, de aquellos tantos,de tristeza y dolor, recordé que a los trece años me había tomado unas copas de licor y que me había sentido muy agradable, entonces me dije «me tomaré unas cervecitas para inyectarle vida a mi vida» estas cervecitas pasaron de unas cuantas a muchas.

El licor me hacían sentir extrovertida, des-complicada, alegre y hasta irresponsable.

!me había convertido en una alcohólica! además de convertirme en adicta a los juegos de azar.

Cuando añoraba morirme a los 33 años, ocurrió lo que yo llamó un milagro,Con mis tristezas, mi soledad, tuve el valor de hacer un pare y darme cuenta que no podía continuar con ese estilo de vida, pues cada día me hundía más y más en el desastre del alcoholismo.

En el año 1997, logre por fin mantenerme sobria y retomar las riendas de mi vida.

Quise entonces luchar por mis sueños,romper las ataduras que me habían impuesto la sociedad y la religión. me separe de mi esposo y recordé que tenia un sueño, el cual tenia mucho que ver con el mundo de la música.

Empecé a cantar bambucos y pasillos.

El 2 de julio del año 2002, conocí a la mujer que hoy es mi segunda voz, María Ines, maravillosas mujer y maravillosa voz.

        (La emoción fue tan grande , que no sé como no me desmayé)

Pude al fin conformar mi propio grupo música al que llamamos Andaluz y nos dimos a la tarea de rescatar la música campesina, pasados 4 meses, nos presentamos en el municipio de Betania, al Festival de música de Carrilera. Ganamos tres trofeos y fuimos galardonadas con el premio, Mejor canción Inédita (de mi autoria), Mejor Vestuario y Mejor Dueto y Grupo.

Pensábamos contar con el apoyo de los medios de comunicación asistentes al festival, nos hicieron una entrevista y de ahí no pasó. Pese a todo seguimos trabajando dentro y fuera de la ciudad.

Decidí retomar aquello que de niña hacia: componer canciones y compuse canciones de distintos  géneros musicales. Habia que ponerse las alpargatas y luchar duro.

María Ines y Yo no eramos jovencitas, ni con cuerpos esculturales, Así que nos tendríamos que hacernos a fuerza y pulso, tramite entonces un prestamos para  hacer nuestra primera grabación.

Y es aquí cuando empiezan los sinsabores y la discriminación de las emisoras de la ciudad y del país respecto al género, en las emisoras de música popular, por una canción interpretada por mujeres, suenan diez interpretadas por caballeros.

¿ no es esto un estilo discriminatoria?

 Ojalá algún día exista la equidad, pues aún en la  música se sigue viendo discriminación.

De mi palabreo con Martha Lucia en La escuela Busca a la mujer Adulta, en el corregimiento de San Cristobal-Medellín

con amor: Elena L

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