Perfiles Angela Penagos.

Soy un cántaro, pero también un espejo de lo que miro, lo que me mira y me llevo todo adentro. Soy como una estrella de siete puntas que está llena de anunciaciones y  de gozos. Creo que cuando nací,  venía empacada en papel de regalo color brillante.

Hola, soy Ángela Penagos Londoño. 

Nací en una familia de 13 hijos, soy la segunda. Fue maravilloso estar rodeada desde pequeña de tanta gente, fue así como nació en mí, el reconocimiento que podíamos ser todos diferentes.

Mi papá tenía la costumbre de recortar palabras de los periódicos y las guardaba en una «bolsita». Los sábados llegaba a casa y nos reunía en el patio en un círculo , entonces lanzaba las palabras al cielo, Las palabras, cuando caían, se que bajaron y se tatuaron en mi. También caían al patio, corríamos tras ellas, y empezábamos armar frases,  a jugar con ellas.

Era un juego. Entonces intuí desde niña que las palabras nos permitían jugar con ellas, llevarlas de un lado a otro, entendí que el lenguaje era además de la herramienta para comunicarnos, una piedra preciosa que nos permitía amar o dolernos. Fuimos creciendo, mis dos hermanos mayores y yo armábamos obras de teatro, hacíamos los pequeños libretos con nuestras cortas palabras, y hacíamos reír.  !Me sentí tan feliz de saber que la palabra también producía placer! 

Una sabana era la gran cortina, para que cuando se anunciara la obra se corriera el telón y aparecieran los actores, que éramos los hermanos mayores,el famoso público los hermanos pequeños.

Viviamos en una casa  grande,ubicada en el barrio Belén, tenía ella, portón y contra portón, muchos cuartos y un patio. También vivia con nosotros la abuela, madre de mi papá. Ella también hacia parte de ese gran gremio familiar; éramos como una tribu donde pasaba de todo, todos los días habían nuevos acontecimientos, Las historias , los que se iban, los que llegaban con su amigo. Una mamá que entendió que siempre debería haber un plato demás en la mesa, alguien podía llegar a la casa de puertas abiertas, !Allí aprendí la lección de la entrega, del corazón abierto!

Más grandes, hacíamos tertulias ya un poco más serias,  venían los amiguitos de la cuadra, no todos, a los que les interesaba la lectura, mi hermano hacia las lecturas, leíamos en voz alta, tan lindo leer en voz alta, yo creo que desde ahí empieza a formarse mi voz, a tener una voz pausada, melodiosa, sonora; me encantaba ver como los amiguitos sentían el gusto por las lecturas en voz alta, y… seguimos creciendo.


Recuerdo que yo estudiaba con monjas, un día, nos propusieron de tarea escribir una carta, a mí se me ocurrió hacer una carta donde hablara un conejo, entonces es el conejo el que hace la carta y le habla con su voz de conejo a su coneja. Creo recordar que era una carta como de amor.

 !Cuando me tocó el turno de leer , los ojos de la monja se abrieron inmensos!-

Y allí encuentro otra connotación que me da pista en el quehacer literario, y es, entender que hay que salirse de la comodidad,  empezar a permitir que la imaginación vaya a donde nadie va.

!Era el descubrimiento de un mundo, era el descubrimiento con mi papá, que traía recortes de periódico en sus bolsillos y me invitaba a la lectura!

Yo bendigo a mi papá, mi filósofo del viento,lo llamo,fue él  quien me enseño el camino de la lectura. 

Fue entender que la vida tenia eso: lo bueno, lo malo y lo feo, pero que dependiendo de la actitud que se tuviese, se podía salir adelante.

Mi papá tenía un almacén de telas que se llamaba: almacén Único, ubicado en la ciudad de en Bogotá, teníamos toda la vida organizada, un día, se dio cuenta que el almacén tenía más perdidas que ganancias y cierra su almacén. Él, se va paralizando de la impotencia de saber que tiene una familia tan grande para mantener y  que  no iba a poder hacerlo.Yo estoy más o menos de unos doce años. Regresamos a Medellín, a la casa de la abuela.
Nos la dieron la casa grande para habitarla y ayudarnos a salir de esa dificultades, Allí fue  entender que cuando hay dificultades, aunque duela, se transforman en un pozo de posibilidades que si sabemos beber de él aprendemos mucho.


 Ahí, empecé a mirar a mis hermanos sin posibilidades para estudiar y dije: bueno, yo salgo a trabajar,-mi hermano mayor  se había ido al seminario-. Hice un estudio de mecanografía y tenía catorce años, !recuerdo tanto ese camino, mi papá conmigo de la mano y yo todavía de calcetines, él llevándome a mi  primer trabajo, lo vi como quien entrega su alma,el alma  de esa niña que se había convertido en la mamá de todos.

De esa experiencia, aprendí la abundancia del dar, de entregarme para que mis hermanos pudieran tener estudio. Yo no sé mi mamá como hacia rendir esa plata, yo le entregaba el salario completo y, ella me daba los pasajes contados, donde no podía perder una sola monedita, porque tenia que regresar caminando a casa .

Y, empezaron mis hermanos a crecer y aportar a la casa, yo empecé a estudiar por la noche, hice una tecnología en Administración, no la carrera, pero la escritura seguía pegada a mí , yo hacía entonces, carticas de amor para mis amigas y por supuesto las mías propias.

Todas las historias son  conexión con la vida, mis hijos aprendieron de ese mundo.

Ya me casé y empieza la etapa de tener hijos, tener hijos es repetirse en otra memoria, tener un hijo es el amor multiplicado, con los hijos aprendemos, y hay viene otra historia muy bella que es la maternidad, cuando nacen los hijos, fue motivarlos con historias,ellos iban por mi a la cama en las noches para que les seguirá contando historias.

Empiezo a asistir a muchos talleres de literatura y empiezo a soltar la mano .Escribir es  un cántaro donde tu lo tienes todo  pero solo hay que llenarlo, tu lo vas llenando y cuando menos piensa está rebosando.

Sigo trabajando y estudiando, criando a mis hijos, tuvimos la oportunidad de tener una finca en Santo Domingo, Allí aprendí de la tierra, de los campesinos, de los animales, de como hurgar en la tierra y sentirme tierra. Eso me va dando una connotación tan linda de sentirme una con el todo. Mis hijos creciendo, sabiendo que todo éramos  iguales. Se que en la memoria de ellos se quedó toda esa vivencia , todo el aprendizaje, para llegar a los Seres que hoy son.

Siento que en mi trabajo he cerrado el ciclo y después de permanecer muchos años en una empresa, donde aprendí a ser estratégica y rápida de pensamiento, decido retirarme y montar una ferretería de acueductos y alcantarillados. Yo no sabía nada de tubos, de medidores, pero soy asesorada por un hermano mío que vive en Pereira y lo logré.

 Hago el montaje y empiezo en la ferretería.

Cuando voy a inaugurar pienso que es importante visitar a mis colegas y voy un día donde uno de ellos,  A una ferrería muy grande que hay acá en Medellín, él se queda mirándome… y, claro una mujer montando una ferretería, !la primera mujer en pensar en una ferretería! Me mira y me dice: “Yo no se usted que esta haciendo, yo de usted bajaría la reja, porque le digo, nosotros  ya estamos posicionados y ante nosotros; nada”.

Yo pensaba: ¡Ay Dios mío, todo lo que invertí y ahora me va a tocar  bajar la reja! Salí de allí buscando mi yo por todas partes, fue horrible , buscaba a mi yo. Llegue a mi casa muy triste, cabeza caída, buscando el yo, y me acosté .Y como la almohada es la mejor consejera, al día siguiente me levante con más ganas, con más fuerza, me dije, ! ya estoy aquí y lo único que me toca es trabajar, no bajar la reja! 


Y, Me toco aprender de todo lo que tiene un acueducto, a medir, a ir a los puntos más altos para tomar medidas, hacer plantas de tratamiento, etc, porque representábamos una firma de Bogotá e íbamos con los ingenieros; aprendí caminos, medidas y condiciones.

Eran tiempos muy lindos, porque cuando la ferretería se ganaba la licitación, me tocaba ir a ver salir la primera gota de agua de la canilla,ver la emoción de la gente y entonces me invitaban al sancocho, !era la dicha, era hacer patria, llevar a los lugares más lejanos el agua!, fue una parte de mi vida muy importante. Dure diez años con Serví- acueductos Penagos Ltda.

!Miré para todas partes y, me vi sola!

 Mis hijos crecen y se gradúan, hacen su vida, hay una etapa que no me puedo brincar de mi vida y es la separación de mi esposo, con el que llevaba 30 años de casada, yo me había proyectado durar con él para toda la vida, me había comprometido conmigo y había hecho mucho para que funcionara, y un día, no había el esposo, los hijos habían crecido y se habían ido, era volver a estar sola.  Cuando eso sucede se sacude mi mundo, y empiezo a ver la vida de otra manera,Es como cuando no estás haciendo parte de una construcción.

 El amor tiene su tiempo, cuando comprendes que hasta ahí debes llegar, él se fue con otra, pero yo me había ido con la poesía hacia mucho rato, cuando aceptamos el dolor empezamos a tener sanción.

Empieza entonces mi camino de ir y venir sin dar explicaciones, y sin preguntar nada. Hoy miro con agradecimiento esa etapa de mi vida, porque fue el papá de mis hijos. El tiempo te da respuestas,es el aliado perfecto, entonces suelto amarras, estoy lista para el vuelo!

He crecido mucho desde el corazón.

Entendiendo que el  universo es una parcela donde cabemos todos, empiezo a asistir a los talleres de Marga Lopez (Poeta), ella. me aconseja que publique y me guía a hacerlo, y sale mi primer libro: El silencio del Mándala, Te garantizó que cuando publicas, nunca vuelves a ser la misma.

A partir de ese momento la vida se abrió para mi, me invitaron de Argentina, estando en Argentina, me escucha  un señor de la  Universidad Eloy Alfaro, de Ecuador, me invita para Ecuador. He visitado muchos  países , eso me ha dado una visión distinta de la vida. Es la experiencia de conocer poetas, personas de otros lugares.

Mi responsabilidad es  ser un personaje que ayuda a acomodarse, como cuando tienes un frasquito con piedritas y las mueves, todo se va ajustando. 

Nos hace falta tener otro lenguaje con los jóvenes, estrechar lasos de hermandad con la juventud, encuentro en ellos soledad, desengaño, hastío y aquí la tarea es sembrar la felicidad, volver a encontrar la esencia para que estos jóvenes no pierdan la esperanza y el camino.

Siento la responsabilidad social de no pasar por el mundo como quien paso y vio  aplausos, creo que hay una razón muy poderosa para mí, la escritura es mi responsabilidad con  el otro, con la otra, con ese otro ser que esta ahí,  que está lleno de preguntas de dolores.

Empecé a dedicarme a la escritura e escribir cuentos, estoy publicada como en cuatro o cinco libros con Fundación Arte y Ciencia y empieza una producción literaria muy importante,a su vez ,empiezo a crear la Red de Mujeres Artistas de Medellín- REMART-, desde donde logramos,consolidar, Medellín las Mujeres y las Artes, con la condición de que sea administrada por la Secretaria de las Mujeres de Medellín.

Todo esto ha ayudado a que las mujeres crezcan. Es poder cambiar las manecillas de los sueños.

REMART, es ese punto de apoyo y nosotras ahí litigantes, hemos estado siempre en la brecha, contra todo tenemos que estar firme, tener conocimiento de lo jurídico y lo político, nos hemos hecho reconocer y respetar.

En Remart, cada una, desde su arte tiene una propuesta ,todos eso saberes vienen a ese fondo común de saberes y se reproducen como el incienso es una mezcla de saberes,entonces se ejerce la grandeza. Se trata de mover el pensamiento creador con fines de un movimiento revolucionario, porque el arte es la revolución y cuando lo logramos, con eso tengo, ese será mi eterno reconocimiento.


Este año me gane la producción del libro Flor de Arizá, he dado pasos muy importantes en lo político social, para crear vínculos que nos vayan mirando en la relación de lo propio.


Se podría hacer más si lo hiciéramos honestamente, si pudiéramos trabajar con más corazón.

Ahora que mi mamá está perdiendo su memoria y empieza a traer todo lo que fue su infancia, veo en ella lo que es la memoria, lo que va y se retrocede para poder ser, entonces es aprender de la vejez, la vejez es un mundo de hilos que se tejen en la vida, para poder tener una gran sabana que te cubra y te arrope, esa es la vejez, y si tú no la has tejido con todo el amor, te quedan huequitos y por ellos te evaporas.

«En aquellos días mamá llevaba la belleza prendida en el alma. Se disolvió en sus silencios,entre los recónditos pliegues de la memoria .Entró en la nostalgia a los patios de la casa de Belén donde sembró las bifloras. El cuerpo se dobla, se apaga el deseo, calla la voz. Te sigo de cerca mientras te alejas en trazos de preguntas, como canto de algas.»
                                                                             Ángela Penagos Londoño.

Van saliendo cosas, sin miedo y con ganas, ante las ganas, ante una buena actitud, ante tu trabajo,! el mundo se abre y el universo viene a recibirte!

¡Yo me veo como un alma perpetua, como una mariposa bebiendo el néctar de muchos jardines!

Y si la vida me dijera: !hasta aquí.Le diría,estoy lista!

…Agazapada una lagrima hacia las sombras del adiós, !todo listo, todo cumplido!

Ángela Penagos Londoño

Distinguida poeta, contadora de historias, gestora cultural, Presidente de la Red de Mujeres Artistas de Medellín-REMART, directora de Lecturas Urgentes de Poesía, cofundadora del encuentro internacional de Poesía por la Paz.

De mi palabreo con Ángela en la Biblioteca Infantil Comfenalco. Gracias hermosa por compartirnos tu mágia.

Con amor: Elena L.

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