Desde Fómeque Cundinamarca un abrazo fraterno, Berenice y Cecilia

Buenos días Mujeres de la Revista Letras Vinotinto, somos  Berenice Barbosa y Cecilia Díaz y hacemos parte de grupo de  Mujeres de  Fómeque
llamado ADIMF, ubicadas en el oriente de Cundinamarca; somos siete mujeres en el momento. En nuestros inicios eramos dieciseis, pero es dificil sostenerse en el tiempo con recursos propios.

Trabajamos por los derechos de las mujeres.

El objetivo primordial de nuestra asociación es empoderarnos, trabajar la ley 1257 del 2008, que en Colombia nos habla de nuestro derecho a una vida libre de violencias

Paralelo a ello tenemos un proyecto productivo. Este surge de la necesidad de conservar la ancestralidad del cultivo del Sagú, herencia de padres y abuelos de Fomeque. Hicimos consenso entre varias apuestas productivas que teniamos y llegamos a la conclusión que era importante trabajar con el Sagú y, con ello honrar a nuestros ancestros.

El sagú

El proceso: se siembra la matica, toca esperar un año para arrancar la cepa, una semilla da unas ocho cepas, se va desyerbando y al cabo de un año se quita la raíz, se limpia bien , se lava y se lleva a un rayo, de este proceso sale una masa, que toca lavarla, se lava muchas veces y, se seca al sol cubierta con un toldo para que no reciba impurezas, el resultado es una harina que no se daña, puede durar hasta 10 años, se han encontrado inclusive harinas de 20 años  sin adquirir moho, añadido a ello posee propiedades y vitaminas

Cecilia Díaz

Anteriormente con esa harina se le hacia los teteros a los bebes, s e hacían coladas y ellos crecían fuertes sin enfermedades, porque  el sagú tiene múltiples vitaminas como hierro, fósforo, proteínas   tiene propiedades energéticas anti-inflamatorias y depurativas, es hipoalergénico y naturalmente libre de gluten.
la idea es comercializar y concientizar a las personas de la importancia del sagú.
Berenice Barbosa


Ahora estamos en la tarea de convencer a los agricultores de la importancia de cultivar el Sagú.

No es una tarea facil. Nos encontramos con asuntos de resistencia, los campesinos ya no querían sembrar sagú, porque es un producto que hoy día casi no tiene salida en el mercado. Entonces llegamos a acuerdos; ellos cultivan y nosotras compramos la harina y elaborarnos los productos.

Es una harina que se ha encarecido mucho, ahora está a 10 mil pesos la libra, entonces ese viene siendo otro factor que nos dificulta la producción

Y finalmente tenemos el factor de las ventas: nuestro comercio es acá dentro del municipio de Fomeque, porque aún estamos tramitando los registros del INVIMA.

Claro que tenemos la paciencia de esperar


Es la constante sostenernos, porque aún no tenemos ganancias, lo que producimos lo invertimos materia prima, pago de créditos etc. Asi nos narran Berenice y Cecilia la aventura de sacar adelante la asociación.

La Señora Cecilia nos cuenta: « mi esposo no quería dejarme ir a ninguna reunión y yo contra la voluntad de él seguí asistiendo y, entendí con el tiempo el valor de nosotras las mujeres como seres humanos;  que en el hogar somos importante  y podemos tomar decisiones, recuerdo que algunos años atras yo era la última para todo, si sobraba alimento para mi bien y si no pues bien, yo estaba resignada con tal de que a la familia no le faltara nada »

Ahora tenemos una agrupación de mujeres que crían gallinas,

y las motivamos a que cultiven su huerta casera, para que ella y su familia no aguanten hambre. Muchos problemas en las familias son por falta de dinero o de conciencia , porque los esposos trabajan juntos en el campo, sacan la cosecha, el esposo la vende y se le olvida que tiene que llevar el mercado, los alimentos para su familia, se consumen todo el dinero en licor, entonces la esposa tiene que rebuscarse algún peso para comprar aunque sea una panela para alimentar la familia.

Para contactar a Las mujeres de la Asociación ADIMF, llamar al telefono 3112083184, o escribir al correo electronico: ADIMF2013@gmail.com

Gracias Hermosas mujeres Fomequeñas por narrarnos esta mágica historia, por creer y seguir adelante pese a los supuestos, Con amor: Elena L.

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