Las voces de todas fueron una sola gota de llanto amargo. Elena Loaiza

De Nuestra visita a la Casa de la mujer, Federación  de Mujeres Rurales y campesinas de Cundinamarca. Y , al Centro Nacional de Memoria Histórica.

Son las 7 de la mañana.

A un pequeño restaurante, ubicado cerca al hostal ingresamos  para tomar nuestro primer alimento del día, todas van llegando con una sonrisa  y su mejor disposición. Luego al  auto y partimos a nuestra aventura del hoy.


Ya las distancias se van acortando a fuerza de recorrerlas


Federación  de Mujeres Rurales y campesinas de Cundinamarca
Casa de La Mujer en
Bogotá

Muchas cosas quedarán ocultas en el Alma, porque no se han ido, porque permanecen, perviven y reviven una y otra vez a la vuelta de cualquier esquina de esta mí amada Patria

Casa de La Mujer, Bogotá.

Ay país, país, país….

Ver llorar a Elizabeth, con un dolor profundo abrazada a mi hombro o Chechi, volviendo una y otra vez a sus ocho años, como una niña asombrada ante la crueldad. Escuchar al profe Edier, con la voz cortada narrando una historia dolorosa escrita en su memoria. Aquí, donde las voces de todas fueron una sola Gota de llanto amargo, Duele. No hay  más.

Aquí pienso, que la Narrativa se agota…

Centro Nacional de Memoria, Bogotá

Momentos de catarsis.

Y unas al hotel, otras a caminar la avenida séptima…

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