Desde el asombro, hasta la plaza de los comuneros. Elena Loaiza

Nuestra visita a la catedral de sal de Zipaquirá,  primera maravilla de Colombia

A solo 50 kilómetros de Bogotá se encuentra una de las obras de arquitectura más importantes para los colombianos, se le conoce como la primera maravilla de nuestro país; nos había informado nuestra docente de ética profesional, Gloria Zuleta, Y, hacia allí nos enrutamos.

Vía Zipaquirá,  atravesando la ciudad capital, ya identificamos donde murieron, Gaitán,  Galán o Garzón, reconocemos calles y avenidas. Historias.

La Catedral de sal de Zipaquirá, es un universo subterráneo en el que los visitantes podrán encontrar 8.500 metros cuadrados de imágenes y representaciones religiosas perfectamente talladas sobre la sal que recubre las paredes de la antigua mina, el ambiente es religioso, arquitectónico, cultural y natural. Nos va narrando la guía virtual.

Vamos sumergiéndonos en las profundidades guiadas por el víacrucis, hasta llegar a la cruz mayor de 16 metros de altura, ubicada en la nave central.  

Este es un lugar que debe será visitado desde el asombro desde la historia y la espiritualidad de nuestros pueblos originarios.


Las expresiones artísticas se van ampliando desde la religiosidad, encontramos una réplica de la creación, el árbol de la vida tallado en piedra: por todos lados se refleja el sentido espiritual que los seres humanos le damos a la vida.

Hasta llegar a la zona comercial, todo un mundillo de baratijas y /o suvenires; que compramos de acuerdo a posibilidades económicas, pensando en nuestros seres queridos.


La plaza  empedrada y los postres de tiramisú.


De Nuestra visita a la mina partimos a la Plaza Mayor de Zipaquirá  o Plaza González Forero.

La misma que otrora  fuera escenario de las capitulaciones comuneras en 1781, razón por la cual recibe el nombre de Plaza de los Comuneros, adornada en su marco por casas coloniales y republicanas,  bordeada de cerros y enmarcada por un cielo hermoso y trasparente.

Allí disfrutamos  nuestro almuerzo acompasado  por partido de Futbol que se transmite en la TV Colombiana, Colombia Paraguay 1-0. Cuanto lo siento por los aficionados a dicho deporte.

Luego a disfrutar el postre  de tiramisú,  el café y de regreso a nuestra última noche en el hostal.

Nuestro regreso del aeropuerto el Dorado en Bogotá, al José María Córdoba en Rionegro, tuvo momentos para las risas, para las últimas fotos, para el café, para el suspenso; luego los abrazos. Hasta quedar de nuevo en el parque del corregimiento San Cristóbal; donde hace exactamente cinco días emprendimos esta mágica aventura.

Pensar en esta historia, nos remite a revivir  el momento que soñamos  como mujeres adultas llegar a la Universidad. Fue posible, como cualquier cosa con  la que sueñas y en la que te empeñas.

Aquí se tejen historias.

Con amor: Elena L.

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