PERFILES, LYDA LONDOÑO.

Hola mi nombre es Lyda Londoño y soy una mujer muy amigable.

Desde niña siempre fui muy social y activa; en el colegio organizaba festivales, cantaba, recogía donaciones; las religiosas me apoyaba en todo ello. Fui creciendo, y me di cuenta que cantar no era lo mío.

Desde siempre me inquieté mucho por el servicio.

Hacía misiones; quise ser religiosa pero sólo un pequeño detalle me sacó de esa aspiración, y fue entender las limitaciones que se tenías para el servicio. Para servir hay que tener las condiciones, es entender que si una persona tiene hambre, tiene hambre ya, no mañana, mañana puede estar muerta.

Ingrese a la Universidad Cooperativa.

Vengo de una familia donde todos con esfuerzo y disciplina han sacado adelante sus carreras, mi papá es médico, mi mamá bacterióloga, mi hermano es arquitecto, mi hermana es financiera y, yo soy Periodista.

En la Universidad, me destaqué por hacer las cosas de manera diferente a lo convencional. Participé en la revista de la Universidad desde que ingresé al quinto semestre académico. Me gradúe. Y trabajé con medios de comunicación en radio, prensa escrita y televisión.

He trabajado en muchos lugares.

Fue así: yo trabajaba en una cadena radial en Medellín; mi papá regresó de Londres de hacer una especialización y  se radicó en Bogotá, allí se dedicó a trabajar con niños. En la emisora hacíamos un programa de radio, un magazin. El médico que nos acompañaba en cabina, por cosas del destino no pudo llegar y llamé a mi papá; le pedí que nos acompañara. Entonces mi padre empezó a contar de la necesidad de apoyar a los niños y niñas con patologías de enfermedades raras. Allí nacío mi inquietud por conocerles, ahondar más  sobre estas patologías. Se despertó en mi esa pasión amorosa, e inicié una campaña con amigos y conocidos, buscando ayudas paliativas, donaciones.

Piel de cristal (Epidermólisis Bullosa) y piel de pescado (Ictiosis).

Estas enfermedades son genéticas, puede pasarle a cualquier familia. Puede activarse aún dentro del vientre de la mamá.  Una vez que aparece, ataca todo el cuerpo generando ampollas por dentro y por fuera. A todo ello se le suma que muchos papás se van en huida y dejan a la mamá sola; estas mamás con sus hijos llegan a las casas de los abuelos donde no hay recursos económicos para atender todas las necesidades que se multiplican. Son mamás que pierden sus empleos, se torna en una condición muy complicada para toda la familia.

La esperanza de vida de estos seres humanos son 15 años, la tarea es acompañar los niños apoyo a las familias, ellos tiene sus facultades es buscar escolarizarlos y que aprendan y logren estar sin ser mal vistos

Unas personas en Estados Unidos

Nos escucharon y mandaron ayudas; pero no era suficiente, un solo menor con estas patólogias se puede tomar un tarro de Ensure en dos días. Empecé a buscar más recursos, a tocar más puertas. Llamé a Juan Duque, de arrocito en bajo, él me dijo:  “ si consigue a alguien de la talla de Palmahia la apoyo.”

Yo era imparable con mi deseo de conseguir ayuda. Contacté a Palmahia al cantante Fruko, y a la FLA (Fabrica de Licores de Antioquia). Esta última entidad nos dijo que para apoyarnos debía estar constituida legalmente, ahí nacío la Fundación. Usando mi presentación como prensa ingresé a muchos lugares.  Hice el evento con todo lo necesario, conseguimos las ayudas; pero no me quedé en ese momento e hice una denuncia pública de lo que pasa en el país con la salud de los niños y niñas con piel de cristal (Epidermólisis Bullosa) y piel de pescado (Ictiosis).

Lo primero que pedí fue un espacio  que sea una puerta para atender Enfermedades Raras, y bueno detrás de esas patologías hay familias, madres que han tenido que renunciar a sus trabajos y hacinarse en casas de las familias

Es un asunto que como patria nos compete.

Empecé a contar lo que estaba pasando, estaba generando conciencia  a cerca de un asusto que estaba pasando, responsabilidad del estado. El cual debe velar por los problemas de salud de los ciudadanos. Con esa conciencia moví todos los rincones, conocidos. Para la época trabajaba en una disquera con varios artistas, ellos se vincularon al proyecto, y bueno llegaron muchas personas a conocer las patologías de los niños.

Entendí que me debía en cuerpo y alma al proyecto.

Y renuncié al trabajo, pasé entonces de ganarme  un excelente salario a no tener nada; ni una oficina donde trabajar. Sufría buscando el recurso por todos lados. He pasado por muchas situaciones entre dolorosas y bochornosas; desde humillaciones, hasta amenazas. Con todo sigo en pie luchado, haciendo lo que esté a mi alcance, desde recoger tapas plásticas, hasta organizar eventos, hablar en radio, prensa. En fin, movilizar conciencias.

Me dí a la tarea de buscar una casa en comodato.

Y encontré una oficina en el barrio Calazanz; allí llevaba los niños a hacer actividades. Las personas del entorno no los veían de repente con el amor que yo puedo verlos y los llamaban Leprosos. Fue mucho el acoso, al punto que se hizo necesario buscar la proteción de la  Policía. La comunidad del lugar, no hacía conciencia de que estábamos haciendo una labor social.

Cité al alcalde de la ciudad de Medellín, para que conociera la dinámica de ayuda. Previo a ello ya se había hecho una avanzada de las diferentes Secretarias. Llegó el alcalde me dice: ¿ Bueno, cúal es la necesidad a resolver? -Era mi oportunidad. Le respondí: Alcalde, la administración municipal tiene suficientes  casas en comodato, solo le estoy solicitando una restitución de derechos a los menores que tiene estas patologías; bien sabemos que ellos no se van a curar. Entonces necesitamos un espacio para que tengan donde pintar, donde estar sin discrimanaciones, un lugar donde no los estén vulnerando, además sé que es una responsabilidad del Estado velar por sus ciudadanos.

Corazón de cristal.

Me entregaron la casa, en el barrio San Diego, es una casa de dos plantas. Previo a ello, llevábamos varios años trabajando panadería para ayudarnos en el sustento de la fundación; pero no teníamos equipos, nada,siempre por toda la ciudad buscando donde hornear un pan. Ya teniamos una sede, ahora a gestionar la dotación.

He buscado ayuda en todos los estamentos a nivel  nacional e internacional.

Llevé al lugar prensa, radio y televisión, moví todas las redes conocidas y, nos donaron sillas, mesas, equipos, todo lo necesario para trabajar panadería, desde allí producimos pan artesanal.

Trabajamos con  voluntarios extranjeros y nacionales y practicantes de Universidades e institutos.

La PANADERIA es la unidad sostenible de la fundación CORAZÓN DE CRISTAL

Estamos respondiendo por una comunidad que el Estado posiblemente ha olvidado.

Mi parte económica es mi parte social.

Yo creo que como seres humanos nada nos vamos a llevar, nada. Así tengamos mucho dinero; puede llegar un terremoto, una catástrofe y acabar con todo. Ese es mi legado como ser humano para el mundo. Esa fue mi consigna con los artistas, que si dan, todo se multiplica .

Gracias Hermosa Lyda, por creer que un mundo más humano es posible, por tejer historias, bordar sueños y anudar esperanzas. Con Amor: Elena L.

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