El Paseo de mi vida, Elena loaiza

Nunca supimos a que sabían las dichosas hojaldras. Producen una sed espantosa, -decía la abuela- con su particular gusto por la ironía delicada y soterrada. Habrá que compran entonces, esa poco higiénica Avena de colores, envasada en reutilizadas botellas de vidrio de alguna compañía gaseosa, y quien sabe, lavadas con que poco normas higiénicas. Por lo demás puede echarse a perder el apetito y no vamos a despreciar la comida de la finca ! eso si es comida! Y, terribel es que puede ensuciarse la inmaculada sonrisa lograda con hierva y ceniza.- receta suya, por supuesto-,y es bien sabido por todos que la elegancia se demuestra al sonreír.

Las voces de todas fueron una sola gota de llanto amargo. Elena Loaiza

De Nuestra visita a la Casa de la mujer, Federación  de Mujeres Rurales y campesinas de Cundinamarca. Y , al Centro Nacional de Memoria Histórica. Son las 7 de la mañana. A un pequeño restaurante, ubicado cerca al hostal ingresamos  para tomar nuestro primer alimento del día, todas van llegando con una sonrisa  y su […]